En estos momentos, el más frecuente y conocido es el Euribor.
Es un índice objetivo que no controlan las entidades financieras
y que se define como la media simple de los tipos de interés
diarios, aplicados para las operaciones cruzadas al plazo de un
año en el mercado de depósitos interbancarios de la
zona de la Unión Monetaria, entre las 64 principales entidades financieras europeas.
El único problema estriba en que al ser
un índice a corto plazo (un año) podría experimentar
fluctuaciones importantes.
¿Cuánto dinero puedo pedir prestado?
Normalmente, la cantidad solicitada a la entidad financiera no debería
superar el 80% de la tasación del inmueble (valor de mercado
del inmueble excluidos impuestos de compraventa). No obstante, determinadas
entidades y para ciertos colectivos profesionales, pueden llegar
a ofrecer hasta el 100%. Otro límite relevante es que la
cuota resultante del préstamo hipotecario no deberá
superar el 40% de los ingresos líquidos justificables.
¿Cuánto puedo pagar al mes?
Depende de cada situación personal. Puede servir como referencia
lo que algunas entidades llaman el disponible neto mensual que se
calcula como ingresos netos mensuales menos 480 €. fijos y
menos 120 € por cada persona a cargo del titular de la hipoteca.
Esta es una cantidad aproximada.
¿Qué criterio es el mejor para seleccionar mi hipoteca?
Depende de la situación personal del titular de la hipoteca.
Si lo que quiere es seguridad sin que le importe que el tipo nominal
de la hipoteca sea más alto, le recomendamos una hipoteca
a tipo fijo. Si lo que prefiere es pagar una cuota mensual baja,
le recomendamos una hipoteca a tipo variable con un plazo de amortización
más largo. La hipoteca a tipo mixto combina la seguridad
de un primer periodo de tipo fijo con el tipo de interés
variable del segundo.
¿Cuál es el mejor plazo?
Depende de la situación financiera de cada persona. En principio,
cuanto más corto, menos intereses se pagan. Por otro lado,
cuanto más corto, mayor es el importe de las cuotas mensuales
que se deben pagar.
¿Qué documentos hacen falta para que me concedan una hipoteca?
Las tres últimas nóminas o las últimas liquidaciones
de IVA, la última declaración sobre la renta, declaración
confidencial de bienes (opcional), declaración confidencial
de bienes (opcional), contrato de compraventa de la finca, nota
simple del registro de la propiedad y el último recibo del
impuesto de bienes inmuebles (contribución urbana).
¿Cuánto tiempo se tarda en conseguir una hipoteca?
Aunque depende mucho de cada una de las entidades financieras, lo
normal oscila entre 10 días y un mes.
¿Es mejor un préstamo a tipo fijo o variable?
Depende de la situación financiera y perfil de cada persona.
Un préstamo a tipo fijo garantiza que pase lo que pase con
los tipos de interés, siempre se mantendrá la cuota.
Sus principales inconvenientes son que los plazos son más
reducidos (10 ó 15 años en lugar de los 20, 25, 30
y hasta 35 años de uno variable) y en estos momentos el tipo
de interés es superior a un préstamo a tipo variable.
Por todo ello, el coste de la mensualidad o cuota será significativamente
mayor. Por otro lado, el préstamo a tipo variable tiene como
desventaja una posible subida de tipos que varíe la cuota
mensual y que dificulte el pago de la misma. Las principales ventajas
provienen de la extensión del plazo y del menor importe del
tipo. Con esto se consigue que la cuota mensual sea menor o que
para la misma cuota se consiga más financiación y
por lo tanto acceder con más facilidad a la compra de una
vivienda. Para limitar el riesgo de subida de tipos, los préstamos
a tipo de interés variable suelen incorporar unos límites
máximos, por encima de los cuales el titular del préstamo
no se hace responsable.
¿Qué gastos voy a tener a la hora de pedir una hipoteca?
A la hora de formalizar una hipoteca suelen haber una serie de gastos:
Gastos de notaria, registro de propiedad, gestoría, tasación,
gastos bancarios, impuestos sobre transmisiones patrimoniales.
¿Qué tengo que tener en cuenta al refinanciar mi hipoteca actual?
A la hora de refinanciar una hipoteca no sólo hay que tener
en cuenta las cuotas que se pagarán con la nueva sino las
comisiones asociadas a toda refinanciación. La entidad con
la que se tiene la hipoteca antigua cobrará una comisión
sobre el capital pendiente en forma de comisión de subrogación.